Colombia Vende Más de 2 Millones De Prendas De Segunda Mano
Por: Tamara Gonzalez Litman
Publicado el: 31 de julio de 2025
Fuente: [Fashion Network Colombia]FashionNetwork Colombia
De 2017 a 2024, las colombianas vendieron más de dos millones de prendas de segunda mano, generando ingresos por más de 34 125 millones de pesos, según el Informe “Primera Mano sobre la Segunda Mano 2025” elaborado por GoTrendier.FashionNetwork Colombia La transacción ocurre desde los celulares y los clósets, sin necesidad de inventario físico ni intermediarios; una verdadera revolución que convierte ropa usada en una fuente de ingresos real.FashionNetwork Colombia
Cada quince segundos se vende una prenda de segunda mano en Colombia, y desde 2017 se han publicado más de 12 millones, muchas de ellas de marcas como Zara, Studio F, Adidas, H&M o Tommy Hilfiger —una prueba de que la sostenibilidad puede ser también estilizada.FashionNetwork Colombia
El impacto ambiental de esta actividad es significativo: en 2024, estas prendas recirculadas evitaron la emisión de 6 474 toneladas de CO₂ y el consumo de más de 463 millones de litros de agua, suficiente para abastecer durante semanas ciudades como Bucaramanga o Santa Marta.FashionNetwork Colombia
Bogotá concentra el 35 % de las ventas, seguida por Medellín, Cali y Barranquilla. Lejos de ser solo un fenómeno urbano, esta cadena sostenible se está consolidando en todo el país. Como explica Ana Jimenez, country manager de GoTrendier en Colombia: “Lo que antes se dejaba en el clóset hoy paga recibos, alimenta hogares e incluso financia estudios. Es una economía circular, pero también profundamente femenina”.FashionNetwork Colombia
Reflexión desde Di Bello Jeans
Este fenómeno de moda circular en Colombia nos inspira profundamente. En Di Bello Jeans creemos que la moda debe ser consciente y poderosa, no solo por lo que vende, sino por la forma en que se crea y circula. Ver cómo miles de mujeres convierten sus prendas usadas en ingresos reales, sin intermediación, nos muestra que el estilo auténtico tiene poder económico y emocional. Además, el hecho de que la ropa recirculada reduce CO₂ y el consumo de agua nos reafirma que la sostenibilidad no es una opción, sino una responsabilidad que cada marca debe asumir con creatividad y compromiso.

